Anoche asisti a un ritual como ninguno otro: boda marroqui, acompanada por Jadiza y Chaimâa. Fue impresionante desde el principio hasta el final. La mujer llego en carroza y todos los invitados comenzaron a alabarla. Durante la fiesta, la mujer se cambio el Caftan lo menos 5 veces, y al ultimo vestido fue el de blanco que todos conocemos. Los invitados también iban de vez en cuando a cambiarse de ropa. La comida fue explendida, a la entrada leche y datiles, cuando nos sentamos a la mesa hubo un piscolabis y despues te con bandejas de pastelillos. Después los camareros aparecieron con unas urnas enormes llenas de comida, de primero una especie de tarta de hojaldre, donde todos comian a punados con las manos pintadas de Henna, después arroz y pimientos en unos platos que se acompanaban con el pan marroqui, de tercero cordero asado con patatas y por ultimo, una fuente enorme con todo tipo de fruta. Pero ahi no quedo todo, cada una hora, los camarero se paseaban con el té y las pastas y la cena no acababa nunca. Eso si, la gente salia a bailar y daba todo en la pista, asi que para restaurar calorias, de nuevo acabando ya la fiesta, sirvieron pastel de los novios, sopa marroqui y una tartaleta dulce de miel. El banquete acabo sobre las 5 de la madrugada.
Cuento todo esto de la comida porque fue lo que mas me choco. La novia que no me conocia, me mando saludos y la verdad es que la gente fue muy atenta conmigo, porque como iba vestida con mi ropa, destacaba un poco bastante.
mardi 7 août 2007
Inscription à :
Publier les commentaires (Atom)
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire